Puente y Bernabé durante la visita a la pasarela de Convent en Paiporta.
Óscar Puente ha vuelto a situar Paiporta en el centro del debate por la pasarela de la calle Convent. En un mensaje publicado en X, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible aseguró que regresaba a Valencia para la reapertura de otra de las pasarelas destruidas por la DANA y señaló una inversión de 2,55 millones de euros para reconstruir la estructura. La publicación, acompañada por la presencia de Pilar Bernabé en el acto, ha reactivado las críticas de parte del vecindario por la foto institucional que rodea la apertura.
La imagen facilitada a Noticias Paiporta muestra a Puente y Bernabé caminando junto a otros asistentes durante la visita a la pasarela. Para los vecinos más críticos, el problema no es la obra en sí, sino el relato público que se ha construido alrededor de ella: una infraestructura necesaria para la movilidad cotidiana convertida, una vez más, en escenario político.
«No queremos más fotos, queremos la reconstrucción» es el mensaje que trasladan algunos residentes, que consideran que este tipo de actos vuelve a poner el foco en la puesta en escena antes que en los problemas reales que siguen arrastrando las calles afectadas por la DANA. Esa valoración es vecinal y no una conclusión acreditada sobre la intención de las administraciones, pero sí resume el malestar que ha vuelto a aflorar con esta reapertura.
El propio mensaje difundido por Puente presenta la pasarela como una estructura «más resiliente» y adaptada a fenómenos climáticos extremos. Sin embargo, entre parte del vecindario la lectura es otra: si la obra estaba lista para abrirse, reclaman que se hubiera puesto antes al servicio de los vecinos; y si no lo estaba, piden que se explique con claridad qué trámite técnico o de seguridad impedía su uso.
La pasarela de Convent forma parte de la reconstrucción de las infraestructuras dañadas por la riada y tiene un papel directo en la movilidad diaria del municipio. Por eso, la crítica no se limita a una fotografía: cuestiona el tiempo transcurrido, la forma de comunicar la apertura y el peso que siguen teniendo los actos institucionales en una localidad que todavía arrastra las consecuencias de la DANA.
También la presencia de Pilar Bernabé añade una lectura política al acto, sobre todo después de que la delegada del Gobierno haya hecho pública su intención de concurrir a la Alcaldía de València en 2027. Ese contexto alimenta las suspicacias de algunos vecinos, aunque no acredita por sí mismo un uso partidista de la infraestructura.
La pregunta que deja esta nueva polémica es sencilla y a la vez incómoda: si la reconstrucción ya está suficientemente avanzada para abrir, ¿por qué la fotografía sigue pareciendo más importante que la puesta en servicio? Mientras esa cuestión siga sin una explicación convincente, Paiporta continuará mirando estas inauguraciones con desconfianza.