El gestor de infraestructuras ferroviarias Adif ha decidido limitar temporalmente la velocidad máxima de circulación a 160 km/h en varios tramos de la línea de alta velocidad que une Madrid y Barcelona, frente a los habituales 300 km/h permitidos en ese corredor. La medida afecta a un tramo de unos 150 kilómetros entre Mejorada del Campo (Madrid) y Alhama de Aragón (Zaragoza), donde se han detectado irregularidades en el estado de la vía que han sido descritas por los maquinistas como “baches”.
Según fuentes de Adif, la restricción se ha activado por motivos de seguridad ferroviaria tras las alertas de los propios conductores, que habían informado de vibraciones y defectos en varios puntos de la infraestructura. La limitación se aplica en al menos diez sectores distintos del trayecto, tanto en vías pares como impares, e incluye túneles y aparatos de la vía con posibles problemas de geometría.
La reducción de velocidad, de carácter temporal y preventivo, podría suponer retrasos de hasta media hora en los tiempos de viaje entre Madrid y Barcelona, una de las rutas de alta velocidad más transitadas del país con unos 15 millones de viajeros al año. Adif ha indicado que esta misma noche los equipos de mantenimiento revisarán la vía y, si no se detectan más anomalías, podría levantarse la limitación.
La decisión se produce en un contexto marcado por la reciente tragedia ferroviaria en Adamuz (Córdoba), donde un grave accidente entre dos trenes de alta velocidad dejó decenas de víctimas y ha puesto bajo escrutinio el estado de la red ferroviaria española. Aunque Adif ha subrayado que este tipo de limitaciones por “baches” son procedimientos habituales de seguridad, la coincidencia temporal ha generado atención mediática y debate público sobre el mantenimiento de las infraestructuras.