Renfe ha anunciado este sábado la suspensión total del servicio de Rodalies y trenes regionales en toda Cataluña hasta que se pueda garantizar la seguridad y operatividad de la infraestructura ferroviaria, según fuentes del Govern catalán y la propia compañía.
La decisión se tomó tras una reunión de más de ocho horas entre representantes del Gobierno catalán, Renfe, Adif y otros organismos de seguridad para abordar la crisis que atraviesa la red de cercanías. Según el departamento de Territorio de la Generalitat, Renfe y Adif comunicaron su “incapacidad de operar el servicio ordinario de trenes de Rodalies y mercancías” con todas las garantías.
La medida llega después de una semana marcada por problemas graves en las líneas ferroviarias, entre ellos un accidente mortal ocurrido el pasado martes en la línea R4 en Gelida (Barcelona), donde un muro derrumbado por el temporal impactó contra un tren, provocando la muerte de un maquinista en prácticas y 37 heridos. Ese mismo día, en la línea R1 un tren sufrió un descarrilamiento al chocar con una roca caída sobre la vía.
Tras estos incidentes, el servicio estuvo interrumpido durante dos días. Aunque el tráfico ferroviario se reanudó parcialmente con inspecciones de seguridad adicionales, un nuevo desprendimiento entre Blanes y Maçanet-Massanes obligó a volver a suspender varias circulaciones y a replantear la operatividad de toda la red.
La suspensión se produce en un momento crítico para la red de transporte público en Cataluña, y se mantendrá hasta que las inspecciones geotécnicas y las evaluaciones de riesgo garanticen que no existen condiciones peligrosas en las vías. Las autoridades han convocado una nueva reunión para este sábado por la mañana con el objetivo de buscar soluciones que permitan retomar el servicio lo antes posible.