
El gobierno municipal plantea prolongar hasta diciembre de 2027 un plan diseñado para cuatro años, pese a reconocer que no ha completado su evaluación integral y que los usuarios de los servicios de atención a las adicciones «cada vez son más». La segunda prórroga no establece una fecha concreta para disponer del nuevo documento.
Un plan de cuatro años que podría terminar durando seis
El pleno de septiembre de 2026 puso sobre la mesa una cuestión que afecta directamente a la prevención de adicciones en Paiporta: la renovación del III Plan Municipal de Prevención de Adicciones.
El documento fue aprobado por el pleno en febrero de 2022 para el periodo 2022-2025. Su finalidad incluye actuaciones preventivas en centros educativos, formación dirigida a familias y campañas de sensibilización.
Tras una primera prórroga hasta el 31 de diciembre de 2026, el gobierno de PSOE y Compromís llevó al pleno una segunda ampliación de un año. De aprobarse en los términos planteados, el plan permanecería vigente hasta diciembre de 2027: seis años para un documento concebido inicialmente para cuatro.
La regidora de Bienestar Social reconoció en su exposición que no ha sido posible completar la evaluación integral ni elaborar el nuevo plan. Explicó el retraso por la excedencia de la técnica responsable y la incorporación de otra profesional en abril de 2026. Sin embargo, los acuerdos presentados no fijan fecha para terminar la evaluación ni para disponer del nuevo documento.
Más usuarios y una realidad que el propio gobierno admite que ha cambiado
Una de las afirmaciones más relevantes del debate llegó desde el propio gobierno municipal: la responsable de Bienestar Social reconoció que los usuarios «cada vez son más». También señaló que el futuro plan debe estar «más ajustado a la realidad y necesidades de Paiporta».
Estas palabras abren una cuestión de planificación. ¿Puede un plan redactado en 2022 responder a las necesidades de 2026, después de la riada del 29 de octubre de 2024? A nuestro juicio, resulta difícil sostenerlo sin una evaluación que lo acredite.
La posible aparición o agravamiento de problemas emocionales, sociales y de adicciones tras aquella tragedia plantea la necesidad de revisar las prioridades preventivas, aunque su verdadera dimensión exige datos y evaluaciones. También preocupa la exposición de los jóvenes a otras conductas potencialmente adictivas, como el uso problemático de pantallas o las apuestas.
¿Qué nuevas necesidades se han detectado y cómo piensa incorporarlas el Ayuntamiento si todavía no ha terminado de evaluar el plan vigente?
Reproches cruzados, pero sin calendario para el nuevo plan
Durante el debate, la oposición sostuvo que el gobierno ha tenido dos años para evaluar el plan, una valoración política que no equivale a acreditar la ausencia de cualquier seguimiento. La concejala de Educación, Olga Sandros (Compromís), defendió las actuaciones en colegios, familias y fiestas, acusó a la oposición de ser «catastrofista» y aseguró que «las puertas de nuestros despachos están abiertas siempre».
El intercambio dejó sin resolver públicamente una cuestión esencial: cuándo concluirá la evaluación integral y cuándo estará listo el nuevo Plan Municipal de Prevención de Adicciones.
Fuentes: intervenciones y documentación del punto 3 del pleno de septiembre de 2026 (dictamen de la Comisión de Bienestar Social, Igualdad y Salud Pública).
Paiporta afronta nuevas necesidades sociales mientras PSOE y Compromís prolongan hasta 2027 un plan de 2022. Si el propio gobierno admite que hay que adaptarlo a la realidad actual, ¿por qué la prórroga sigue sin fijar una fecha para sustituirlo?





