Un maquinista ha fallecido este martes por la noche tras el descarrilamiento de un tren de Rodalies de la línea R4, que colisionó contra un muro de contención que se desplomó sobre la vía entre Gelida y Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona). El choque, que se produjo en un tramo afectado por las fuertes lluvias de las últimas horas, también ha dejado al menos 14 pasajeros heridos, algunos de ellos en estado grave, según han informado fuentes de emergencias presentes en el lugar.
El trágico suceso obligó a activar de inmediato el plan de emergencia Ferrocat, movilizando a 11 ambulancias, dotaciones de bomberos y agentes de los Mossos d’Esquadra para atender a las víctimas y asegurar la zona. El fallecimiento del conductor ha generado consternación entre los servicios ferroviarios y compañeros de profesión, quienes resaltan el riesgo al que se enfrentan diariamente en su labor.
La caída del muro de contención —que sepultó parte de las vías— y el posterior impacto del tren han interrumpido la circulación en la línea, afectando a numerosos usuarios del servicio de cercanías. Las autoridades están investigando las causas exactas del colapso, aunque las precipitaciones intensas registradas en Cataluña en las últimas horas se barajan como un factor clave en el derrumbe de la estructura.
Los heridos han sido trasladados a centros hospitalarios de la zona para recibir atención médica, mientras que los equipos de emergencia continúan trabajando en las labores de limpieza de las vías y evaluación de la seguridad en el resto del tramo ferroviario afectado.