Investigadores y ferroviarios han señalado que una posible rotura en la soldadura de un carril en el cambio de vía podría estar en el origen del trágico accidente ferroviario ocurrido el domingo 18 de enero en Adamuz, Córdoba, que dejó al menos 39 muertos y decenas de heridos. Aunque aún no existe una conclusión oficial, esta hipótesis técnica ha ganado peso entre los primeros análisis realizados por expertos tras el siniestro.
El accidente se produjo cuando un tren de alta velocidad de la compañía Iryo descarriló en un punto de cambio de aguja, provocando que varios de sus vagones invadieran la vía contigua por la que circulaba un tren Alvia de Renfe, lo que derivó en una colisión violenta entre ambos convoyes.
Según fuentes del sector ferroviario consultadas por El Debate, el maquinista de Renfe que transitaba habitualmente por esa vía indicó que “la rotura de la soldadura de un carril en las agujas de entrada” podría haber sido la pieza desencadenante del desastre, ya que al romperse la soldadura el tren perdió guiado y descarriló en un tramo que debería haber estado en perfecto estado tras una reciente renovación.
Este tipo de soldaduras unen secciones de rail continuo para evitar juntas y permitir recorridos suaves a alta velocidad, pero si presentan defectos o fallos de ejecución pueden crear discontinuidades en la vía que generan un riesgo crítico para la seguridad, especialmente en puntos como las agujas o desvíos de vía.
Pese a estas primeras pistas, las autoridades han pedido prudencia y recuerdan que la investigación oficial, a cargo de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), aún está en curso y podría tardar varios días o semanas antes de ofrecer conclusiones definitivas.