
El pleno ordinario de septiembre de 2026 de Paiporta dejó abiertas importantes preguntas sobre la climatización del colegio Ausiàs March. Al responder a una pregunta del concejal Daniel Furió, el alcalde explicó que el AMPA recibió una donación de aparatos de aire acondicionado y decidió instalarlos, pero que después se comprobó que no había potencia eléctrica suficiente para hacerlos funcionar. ¿Quién autorizó el montaje y quién comprobó antes su viabilidad técnica?
Aparatos instalados, pero sin poder funcionar
Durante el debate de la moción sobre climatización del IES Andreu Alfaro, el concejal Daniel Furió apoyó la propuesta y pidió que la Generalitat actúe cuanto antes para mejorar las condiciones de los centros educativos.
En su intervención planteó también el caso de «un centro educativo público de Paiporta» que había recibido aparatos de aire acondicionado donados. Según dijo, esos aparatos se instalaron, pero no pueden funcionar porque hace falta una instalación eléctrica adecuada para soportar su consumo. Furió agradeció la donación y cuestionó que la concejala de Educación no le hubiera aclarado quién mandó montarlos.
Qué dijo cada uno sobre el centro
Furió no atribuyó en ningún momento esos aparatos a un colegio concreto ni al AMPA. Citó el Ausiàs March solo en una enumeración de centros con problemas de climatización (Rosa Serrano, Ausiàs March y El Horta), sin vincularlo expresamente a los aparatos donados.
Fue el alcalde quien, al responder, se refirió al colegio Ausiàs March. Explicó que la donación se hizo directamente al AMPA, que decidió instalar los aparatos en todas las aulas y que después se comprobó que no había potencia eléctrica suficiente. Añadió que, con tantos aparatos en un centro escolar, hay además una normativa de renovación del aire que exige otra instalación.
La cuestión no es responsabilizar al AMPA, que recibió una donación pensada para mejorar las condiciones del alumnado. La cuestión es saber quién debía comprobar que los equipos podían utilizarse antes de instalarlos.
Más de 20.000 euros para climatización y 18 aparatos portátiles de alquiler
La concejala de Educación defendió que el Ayuntamiento había destinado cerca de 20.000 euros a mejorar el confort térmico de los colegios, «aunque no tengamos la competencia». Según expuso, casi 13.000 euros correspondían al CEIP Lluís Vives y otros 7.500 al alquiler de 18 aparatos portátiles, los llamados «pingüinos», para el Ausiàs March. Este gasto es independiente de los aparatos donados que no funcionan.
Furió criticó que alquilar equipos obligue a repetir el gasto cuando vuelva a hacer falta. Defendió destinar parte de las partidas de subvenciones a grupos y asesores a instalaciones eléctricas adecuadas en los centros educativos.
¿Quién autorizó la instalación y cuándo funcionarán?
El alcalde dijo que mantiene contactos con la Conselleria desde principios de julio y que el servicio territorial le trasladó que intervendría lo antes posible. Reconoció que no tiene constancia de que lo hayan hecho y que la dirección del centro insiste en que acudan.
Más tarde, en el turno de ruegos y preguntas, una vecina defendió que la responsabilidad de la instalación, la financiación y las autorizaciones corresponde íntegramente a la Conselleria. Citó el Ausiàs March y cuestionó la utilidad de los aparatos portátiles por su tamaño para las aulas.
Furió pidió la palabra para responderle e invocó el artículo 25.2 de la Ley de Bases del Régimen Local. A su juicio, hay que distinguir entre un instituto y una escuela, y en las escuelas el Ayuntamiento tiene competencia y puede impulsar estas instalaciones sin tantos trámites. El alcance jurídico de esa interpretación queda pendiente de contrastar.
En su intervención sobre la moción, Furió exigió también que Educación dé cuentas en el próximo pleno de las inspecciones y deficiencias de los seis centros educativos de su ámbito.
Quedan preguntas concretas sin respuesta pública: ¿quién autorizó el montaje?, ¿quién lo supervisó?, ¿intervino algún técnico municipal?, ¿existe un informe sobre potencia eléctrica y ventilación? Y, sobre todo, ¿qué actuaciones permitirán poner por fin los equipos en funcionamiento?
El Ayuntamiento puede ofrecer su versión y aclarar qué responsabilidades corresponden a cada administración.
El debate del pleno ha demostrado que tener aparatos de aire acondicionado no garantiza poder usarlos. Los vecinos merecen saber quién supervisó su instalación, qué solución técnica se necesita y cuándo funcionarán en las aulas del Ausiàs March.
Fuentes: intervenciones del pleno ordinario de Paiporta de septiembre de 2026.




