La tragedia ferroviaria ocurrida el pasado domingo 18 de enero de 2026, en Adamuz (Córdoba), ha cobrado hasta ahora 39 vidas confirmadas y ha causado cientos de heridos, tras el descarrilamiento y posterior colisión de dos trenes de alta velocidad en la línea que conecta Madrid con Andalucía.
El accidente se produjo alrededor de las 19:45 horas, cuando un tren Iryo que viajaba desde Málaga con destino a Madrid descarriló en un tramo próximo a Adamuz, invadiendo la vía contigua y colisionando con un tren Alvia de Renfe que circulaba hacia Huelva. La colisión provocó que varios vagones del convoy de Renfe volcaran por un talud, complicando las labores de rescate.
Las autoridades sanitarias han informado que, además de los 39 fallecidos, hay decenas de heridos graves y un número indefinido de personas con lesiones de diversa consideración, muchos de los cuales han sido trasladados a hospitales de Córdoba y otras provincias cercanas. Se han habilitado puntos de atención psicológica y líneas de información para familias y allegados de las víctimas.
La circulación ferroviaria en la ruta de alta velocidad entre Madrid y Andalucía ha quedado suspendida indefinidamente, afectando a decenas de servicios y obligando a desviar o cancelar trenes en toda la red.
Este siniestro supone uno de los más graves en décadas en la red ferroviaria española de alta velocidad y ha abierto un intenso debate público sobre seguridad y mantenimiento de infraestructuras, especialmente tras advertencias previas de trabajadores del sector sobre posibles riesgos en tramos de vía. La investigación oficial sigue abierta para aclarar las causas exactas del descarrilamiento y las circunstancias que llevaron a la colisión.