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El exasesor de José Luis Ábalos, Koldo García, ha revelado en una entrevista exclusiva con OKDiario un hecho insólito en la sede nacional del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en la calle Ferraz: el hallazgo de dos pistolas y una escopeta escondidas en los bajos del edificio.
Según Koldo, fueron trabajadores del partido quienes encontraron estas armas, que no contaban con guía de pertenencia, por lo que eran ilegales. Tras el hallazgo, afirma que Ábalos se puso en contacto con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien, según su versión, le dio la orden de encargarse de “quitar de en medio” las armas.
Koldo relata que fue él personalmente quien destruyó las armas, fundiéndolas con un soplete en una zona fronteriza entre Vizcaya y Guipúzcoa, aunque reconoce que esta actuación podría constituir también un delito y que no informó del hecho a la Justicia.
El exasesor asegura no saber por qué estaban allí las armas ni el motivo por el que se ordenó destruirlas, aunque subraya que estaban en estado deteriorado. A preguntas del entrevistador, Koldo afirma que no recibió agradecimiento alguno de Pedro Sánchez tras ejecutar la orden.
Este testimonio se produce en medio de otras acusaciones que Koldo García ha venido realizando sobre prácticas internas del PSOE y su entorno. Tal y como recoge el diario OKDiario, estas declaraciones forman parte de una entrevista en la que el exasesor afirma haber ejecutado órdenes directas relacionadas con la destrucción de pruebas sensibles, lo que ha generado una fuerte reacción política y mediática y ha reabierto el debate sobre la responsabilidad penal y política de los máximos dirigentes socialistas.