Más de un año después de la devastadora RIADA que arrasó gran parte de la provincia de Valencia, el Gobierno de España ha ejecutado apenas el 8 % del presupuesto destinado a la compra de viviendas para realojar a quienes lo perdieron todo. Según datos oficiales a los que ha tenido acceso The Objective, de los 25 millones de euros presupuestados solo se han gastado 1,96 millones en la adquisición de 26 viviendas repartidas en cuatro municipios afectados —la gran mayoría en Riba-Roja de Turia— mientras que otras localidades severamente dañadas, como Paiporta, no han recibido ni una sola vivienda comprada con estos fondos.
La disparidad en la distribución y el bajo nivel de ejecución del programa evidencia fallos de diseño y de gestión en una iniciativa que nació para dar solución a una emergencia social sin precedentes tras las inundaciones de octubre de 2024. De hecho, el Ejecutivo reconoce que no se compraron más casas “al no existir peticiones de nuevos realojos”, lo que refleja, según críticos, un problema en el modelo de gestión más que en la falta de demanda real de alojamientos temporales.
La ausencia total de viviendas adquiridas para afectados de Paiporta —zona cero de la catástrofe, con decenas de muertos y daños materiales masivos— ha generado indignación entre vecinos y asociaciones que llevan meses reclamando respuestas y apoyo real.
Ante la ejecución mínima del presupuesto, el Gobierno aprobó en octubre de 2025 un real decreto que permite reasignar el dinero no gastado a otros fines, como la rehabilitación de inmuebles existentes o la promoción de vivienda asequible, una medida que muchos afectados ven como un parche insuficiente ante la falta de soluciones habitacionales directas.