Quince meses después de la DANA, la reconstrucción sigue atrapada en los despachos
Han pasado ya más de quince meses desde la DANA de octubre de 2024, la riada que arrasó Paiporta y convirtió al municipio en una de las zonas cero de la catástrofe en la Comunitat Valenciana. Sin embargo, la reconstrucción real sigue sin llegar a la calle.

El último anuncio oficial habla de un “paso decisivo”: la aprobación de 17 anteproyectos por valor de más de 41 millones de euros para reconstruir infraestructuras municipales dañadas. Pero, más allá del titular institucional, la realidad es que las obras aún no han empezado y no lo harán a corto plazo.
Lo aprobado por el Ministerio no son obras, sino memorias técnicas y anteproyectos, es decir, documentos previos que permiten iniciar ahora la redacción de los proyectos definitivos. A partir de ahí todavía quedará por delante un largo camino administrativo: redacción técnica completa, supervisión, licitación pública, adjudicación y, finalmente, ejecución.
Según los plazos habituales en este tipo de actuaciones, la redacción de los proyectos puede alargarse entre 6 y 12 meses, y la licitación y adjudicación otros 6 meses adicionales si no hay retrasos, recursos o modificaciones. A eso hay que sumar el tiempo de obra, que en infraestructuras de gran tamaño como el polideportivo, el auditorio o el mercado municipal puede extenderse entre 12 y 24 meses.
En el mejor de los escenarios, muchas de estas instalaciones no estarían terminadas antes de 2027, es decir, más de dos años y medio después de la riada. En un escenario más realista, los plazos podrían acercarse incluso a los tres o cuatro años desde la catástrofe.
Mientras tanto, Paiporta sigue funcionando con infraestructuras dañadas, servicios provisionales y espacios públicos pendientes de reconstrucción, a pesar de los anuncios millonarios. La sensación entre muchos vecinos es que la reconstrucción avanza más rápido en notas de prensa que en la vida real.
La aprobación de los anteproyectos es, sin duda, un trámite necesario, pero llega tarde y no soluciona nada a corto plazo. Quince meses después de la DANA, Paiporta sigue esperando que la reconstrucción deje de ser un expediente administrativo y empiece, por fin, a ser una realidad visible.