Paiporta restringe vivienda cuando más falta hace y los precios siguen subiendo con la suspensión del cambio de uso.
Paiporta afronta una crisis real de vivienda, con una oferta claramente insuficiente y precios de alquiler y compra disparados, mientras el Ayuntamiento ha optado por bloquear una de las pocas vías existentes para aumentar el número de hogares. El Pleno municipal aprobó la suspensión de licencias para convertir bajos en viviendas, una decisión que salió adelante con el voto favorable de todos los grupos excepto VOX, que fue el único que se opuso.
El acuerdo fue aprobado en el Pleno del 30 de octubre de 2025 y entró en vigor tras su publicación en el DOGV el 2 de diciembre de 2025. Desde ese momento, no pueden concederse licencias ni declaraciones responsables que permitan el cambio de uso a residencial, tanto como a vivienda privada como en usos residenciales públicos, como apartamentos turísticos o residencias.
La suspensión tendrá una duración máxima de dos años, aunque el propio acuerdo establece que deberá levantarse si en el plazo de un año no se somete a exposición pública una modificación del planeamiento urbanístico. Hasta entonces, la decisión reduce todavía más la oferta de vivienda disponible, en un municipio donde cada vez resulta más difícil acceder a un hogar a precios razonables.
La justificación oficial: la DANA como argumento
El Ayuntamiento justifica esta medida en las inundaciones provocadas por la DANA del 29 de octubre de 2024, alegando que muchos bajos quedaron inutilizados y que permitir su conversión en vivienda incrementaría la vulnerabilidad frente al riesgo de inundación. El acuerdo se apoya en informes técnicos, en la futura revisión del PATRICOVA y en el llamado principio de precaución, afirmando que es necesario suspender licencias para “estudiar” una modificación del Plan General y evitar usos residenciales en zonas potencialmente inundables.
Sin embargo, esta justificación generalizada sirve como excusa para aplicar un bloqueo total en todo el municipio, sin distinguir zonas, medidas correctoras o soluciones técnicas individualizadas. Desde VOX se advirtió de que esta decisión no crea vivienda segura ni alternativa, pero sí agrava la escasez, tensiona aún más los precios y traslada el coste del problema a los vecinos, además de abrir la puerta a indemnizaciones con dinero público para solicitudes ya presentadas.
Mientras Paiporta necesita más vivienda, planificación real y soluciones concretas, el Ayuntamiento ha optado por una restricción masiva que frena oportunidades, reduce la oferta y empeora el acceso a un hogar, amparándose en una excusa que evita abordar el problema de fondo.