El Colegio Rosa Serrano de Paiporta sigue sin abrir sus puertas a los alumnos, a pesar de que el edificio se encuentra en perfecto estado.

Las obras pendientes, que incluyen la instalación eléctrica, la cocina y el mobiliario del centro, impiden que los niños regresen a sus aulas tras cinco meses de espera.
Las familias, cada vez más desesperadas, denuncian que ni la Generalitat Valenciana ni el Ayuntamiento de Paiporta han dado una solución efectiva al problema.
Mientras tanto, los estudiantes continúan siendo reubicados en otros centros fuera de la localidad, lo que supone un gran esfuerzo logístico y emocional para los padres.
La empresa encargada de finalizar los trabajos, Tragsa, también está en el punto de mira.
Según fuentes cercanas, los operarios, que provienen de Alicante, no acuden a trabajar algunos días, lo que ha generado aún más retrasos en la finalización de la obra.
Los afectados sienten que han sido abandonados por las autoridades y exigen una respuesta inmediata. «Es inadmisible que, con el colegio en condiciones de ser utilizado, nuestros hijos sigan sin poder estudiar en su propio pueblo«, expresa una de las madres afectadas.
La incertidumbre sigue creciendo, mientras las familias continúan esperando que las administraciones cumplan con su compromiso y permitan el regreso de los alumnos al colegio Rosa Serrano cuanto antes.