El debate sobre el uso del valenciano en el Ayuntamiento escala con ataques en redes y declaraciones que avivan la confrontación política

En uno de los ultimos plenos municipales de Paiporta estuvo marcado por un momento de alta tensión cuando un vecino calificó de “sinvergüenza” y “maleducado” al concejal de Compromís, Pep Val. La escena generó revuelo dentro y fuera del consistorio, con reacciones que han seguido en redes sociales y en medios de comunicación.
La polémica se ha intensificado después de que Gabriel Rufián, diputado de ERC, reaccionara en X (antes Twitter) con un mensaje que ha generado aún más división: “Te pones tu jersey de banderitas hecho en China con la marca en italiano y vas al pleno a insultar a quien hable en valenciano porque tú eres muy español”.
Por su parte, el propio concejal Pep Val ha reafirmado en una entrevista su intención de seguir hablando exclusivamente en valenciano en los plenos, argumentando que es su lengua y que nadie podrá prohibírselo. En sus declaraciones a Diari La Veu, Val ha señalado que considera las críticas una cuestión ideológica, vinculándolas con la presencia de concejales de VOX en el Ayuntamiento.
El valenciano en Paiporta: ¿debate necesario o enfrentamiento político?
El uso del valenciano en los plenos nunca había sido un foco de conflicto en Paiporta hasta ahora. Sin embargo, la actitud de algunos representantes políticos y el tono de las respuestas en redes sociales han contribuido a generar un clima de confrontación en lugar de fomentar el diálogo.
Mientras tanto, el vecino que expresó su malestar en el pleno simplemente trasladó una petición legítima de muchos ciudadanos: que se facilite la comunicación en el Ayuntamiento y que todos los vecinos puedan entender los debates plenarios. Es importante recordar que el valenciano y el castellano son cooficiales en la Comunitat Valenciana, y el derecho de expresión en ambas lenguas debe garantizarse sin que esto genere divisiones innecesarias.
La cuestión que queda en el aire es si este tipo de enfrentamientos responden realmente a un problema de derechos lingüísticos o si se están utilizando como herramienta de confrontación política.