La reconstrucción del acuartelamiento tras la DANA debe servir para garantizar unas instalaciones dignas, seguras y plenamente operativas para los agentes y para los vecinos de Paiporta.
El Gobierno de España ha destinado más de 2,4 millones de euros a la rehabilitación del cuartel de la Guardia Civil de Paiporta, afectado por la DANA del 29 de octubre de 2024. La actuación forma parte de una inversión global de más de 6,6 millones de euros para reconstruir ocho acuartelamientos dañados en la provincia de Valencia: Alfafar, Benaguasil, Buñol, Chiva, Llombai, Paiporta, Requena y Utiel.
La inversión es necesaria, pero también abre una reflexión evidente: la Guardia Civil no necesita titulares políticos, necesita soluciones reales. Paiporta no puede conformarse con una visita institucional, una fotografía de obra y una nota de prensa. Lo importante es que los agentes dispongan de unas instalaciones dignas, accesibles, seguras y preparadas para prestar servicio en condiciones adecuadas.
Según la información publicada, las obras de reconstrucción del cuartel continúan tras los daños sufridos por la DANA y han sido visitadas por la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, junto al alcalde de Paiporta, Vicent Císcar. Desde el Ayuntamiento se ha defendido que la actuación supone un paso para recuperar infraestructuras y garantizar la seguridad de los vecinos y de los propios efectivos.
Pero precisamente por eso la exigencia debe ser mayor. La Guardia Civil es una institución esencial para la seguridad de Paiporta y de toda la comarca. Sus agentes han estado al lado de los vecinos en momentos especialmente difíciles, también durante la emergencia provocada por la DANA. Por respeto a esa labor, las administraciones deben ir más allá del anuncio económico y asegurar que la rehabilitación resuelve de verdad las necesidades del cuartel.
La reconstrucción no puede quedarse en una actuación mínima para recuperar lo perdido. Debe servir para mejorar lo que ya existía, corregir carencias, reforzar la operatividad del servicio y garantizar condiciones adecuadas para quienes trabajan cada día protegiendo a los ciudadanos. Cuando se habla de seguridad, no basta con decir que hay inversión: hay que comprobar que esa inversión se ejecuta bien, llega a tiempo y responde a las necesidades reales.
Además, está previsto que las obras finalicen a finales de julio, según la información difundida por Europa Press TV. Esa fecha debe ser una referencia clara para que los vecinos puedan comprobar si la reconstrucción avanza conforme a lo anunciado y si el cuartel recupera plenamente su actividad en condiciones dignas.
Paiporta necesita un cuartel de la Guardia Civil a la altura. Y los guardias civiles necesitan algo más que reconocimiento público: necesitan medios, instalaciones adecuadas y respeto institucional permanente. Porque cuidar a quienes protegen a los vecinos no debería ser una noticia excepcional, sino una obligación básica de cualquier gobierno.