PP y VOX cuestionaron que el gobierno municipal priorizara una moción internacional cuando siguen pendientes asuntos como la piscina, las calles, los colectores, el gimnasio, la plantilla municipal y las obras tras la DANA
El pleno del Ayuntamiento de Paiporta volvió a mostrar la distancia entre el equipo de gobierno, formado por PSOE y Compromís, y los grupos de la oposición respecto a las prioridades políticas del municipio. El Grupo Municipal Socialista llevó a debate una propuesta sobre una “paz justa y duradera en Oriente Medio”, con la que planteaba que el Ayuntamiento pidiera el fin de la guerra, el alto el fuego inmediato y la apertura de negociaciones con supervisión internacional.
La moción, defendida por el PSOE, vinculaba el conflicto internacional con sus posibles consecuencias económicas para Paiporta. La portavoz socialista, Esther Torrijos, sostuvo que la guerra puede afectar al precio del combustible, la luz, los alimentos, los suministros y los materiales necesarios para la reconstrucción. Según afirmó, el municipio no puede permanecer ajeno a un escenario internacional que, a juicio de su grupo, repercute también en los vecinos y en las obras pendientes.
Sin embargo, desde la oposición se cuestionó que el pleno dedicara tiempo a una cuestión de política internacional mientras Paiporta continúa arrastrando problemas urgentes tras la DANA y deficiencias en servicios municipales. Raúl, en representación del Partido Popular, comenzó su intervención dejando claro que su grupo condena cualquier guerra, pero reprochó al PSOE que, según dijo, utilice “la misma estrategia” de hablar de todo “menos de lo que realmente hay que hablar”.
El concejal popular centró su intervención en asuntos concretos de Paiporta. Preguntó por la piscina municipal, por la reapertura del gimnasio, por el arreglo de calles, colectores, aceras, sumideros y farolas, por la carrera profesional, por la RPT, por el aumento de plantilla en Policía Local y por el asfaltado de los polígonos. “Antes de salir a arreglar el mundo, cada uno debe arreglar su casa”, afirmó, anunciando la abstención de su grupo al considerar que los esfuerzos del Ayuntamiento deben centrarse en las necesidades inmediatas del municipio.
Desde VOX, Daniel Furió también fue crítico con la iniciativa socialista y acusó al equipo de gobierno de impulsar una moción simbólica que, a su juicio, no resuelve ninguno de los problemas reales de Paiporta. El portavoz de VOX afirmó que los vecinos “con sentido común” condenan los regímenes totalitarios y la violencia, pero sostuvo que el pleno municipal debe centrarse en los problemas que afectan directamente al pueblo.
Furió reprochó a PSOE y Compromís que mientras se debatía una moción internacional, “las calles de Paiporta siguen sin arreglar”, “el riesgo de las riadas persiste” y “la casa está por barrer”. En su intervención, calificó la propuesta como “postureo político” y defendió que no sirve “para traer la paz al mundo ni para mejorar la vida a ningún solo vecino de Paiporta”.
El PSOE respondió asegurando que “no hay nada parado” y que “todo está en marcha”. Esther Torrijos afirmó que el gobierno municipal trabaja junto a empleados del Ayuntamiento y empresas encargadas de redactar proyectos para levantar Paiporta. También defendió que el pleno sí puede realizar declaraciones o posicionamientos sobre asuntos de ámbito superior cuando, según su criterio, tienen efectos sobre la reconstrucción y los bolsillos de los paiportinos.
Pese a esa explicación, la oposición mantuvo sus críticas. Raúl volvió a señalar que la frase “estamos en ello” se ha convertido en la respuesta habitual del gobierno municipal y preguntó por qué, si tanto se está trabajando, los resultados no se ven con claridad en la calle. A su juicio, una cosa es que el conflicto internacional sea importante y otra que sea lo urgente para Paiporta.
El debate dejó dos posiciones claramente enfrentadas. Por un lado, PSOE y Compromís defendieron que Paiporta debe pronunciarse sobre conflictos internacionales cuando estos tienen efectos económicos y sociales. Por otro, PP y VOX acusaron al equipo de gobierno de desviar el foco del pleno y reclamaron que el Ayuntamiento centre su actividad política en reconstrucción, servicios públicos, seguridad, infraestructuras y problemas cotidianos de los vecinos.