Más de 512 días después de la riada del 29 de octubre de 2024, Paiporta sigue esperando una infraestructura básica que nunca debió tardar tanto en recuperarse. Lo que en cualquier municipio debería haberse resuelto en meses, aquí se ha convertido en un ejemplo evidente de lentitud en la reconstrucción.
Las imágenes actuales no muestran una solución real, sino una fase muy inicial: se está colocando únicamente una parte de la plataforma, es decir, la base estructural sobre la que irá la pasarela. No hay paso habilitado, no hay uso posible. La pasarela, a día de hoy, sigue sin existir para los vecinos.
Durante todo este tiempo, más de 16 meses, los ciudadanos han tenido que adaptarse a una situación injusta: rodeos diarios, pérdida de tiempo, dificultades para mayores, familias y trabajadores, y una sensación constante de abandono ante la falta de soluciones provisionales eficaces.
Cada día que pasa sin esta infraestructura en funcionamiento es un recordatorio de que la reconstrucción no está siendo ni rápida ni prioritaria. No se trata de una gran obra de ingeniería, sino de un paso esencial para la vida diaria del municipio, y sin embargo, sigue sin resolverse.
Paiporta no necesita más fases, ni más anuncios, ni más imágenes de obras a medio hacer. Necesita hechos, infraestructuras terminadas y soluciones reales. Porque después de más de 500 días, lo que debería estar funcionando desde hace tiempo, sigue siendo simplemente una base… y una espera que ya es difícil de justificar.